Ambientalismo y Cambio Climático. Interpretación al español, basado en el texto original de Sophia Hurst, pasante de EarthDay.org: Why Imperfect Climate Action is Better Than Imperfect Innaction.
Cada enero, la emoción de reinventarnos nos invade. Hacemos propósitos para comer mejor, movernos más y gastar menos. Nos prometemos dejar de usar plástico, reducir nuestros residuos, comprar solo marcas ética, y de un día para otro minimizar nuestro impacto en el cambio climático.
Pero luego, el golpe de realidad.
Se nos olvidan las bolsas reusables cuando vamos de compras. Las marcas “eco-friendly” resultan ser costosas y terminamos comprando lo que nos alcanza. Vivimos en algún lugar sin transporte público. La culpa acecha y de pronto, la sustentabilidad que era una fuente de esperanza se convierte en un sentimiento de fracaso. Esto puede ser tan desalentador que la opción fácil parece rendirse y ya.
Pero aquí está un “facto” que el movimiento ambiental debe gritar bien fuerte (desde un edificio, si es necesario): la sustentabilidad no tiene que ser perfecta. El progreso siempre ha surgido de la acción colectiva e imperfecta, no de la perfección individual.
El problema con el eco-perfeccionismo
En el debate actual sobre el cambio climático, nuestros hábitos se presentan como una dicotomía de todo o nada. Las redes sociales están saturadas de imágenes de cocinas perfectamente organizadas “sin residuos”, clósets con prendas vintage y de segunda mano, e influencers que pareciera que en su vida han tocado plástico, usado combustibles fósiles o disfrutado de comodidades en su vida.
Aunque estas narrativas de “sustentabilidad perfecta” pueden ser superficialmente inspiradoras, en realidad perjudican al público en general. Fijan un estándar inalcanzable para la mayoría de las personas (quienes deben ocuparse además de su trabajo, la escuela, el cuidado del hogar, limitaciones financieras o problemas de salud).
Esto crea una idea de eco-perfeccionismo donde si no te estás esforzando al máximo, todo pierde sentido. Y una vez que la vergüenza entra al chat, la participación decae. Que la gente no se retira porque deje de preocuparse, sino porque sienten que nunca es suficiente.
Cuando los individuos se atormentan criticando sus propias bolsas de mandado o vasos de café, la atención se desvía de problemas sistémicos, como la dependencia de combustibles fósiles, la responsabilidad empresarial y políticas ambientales. La culpa fractura el movimiento en lugar de consolidarlo.
Por qué el progreso genera impulso
Los cambios reales y duraderos no comienzan con perfección, sino con la participación. Las acciones pequeñas e imperfectas, sostenibles a través del tiempo se convierten en hábitos, conciencia y confianza. Estas pueden evolucionar hasta convertirse en nuevos hábitos, o pasatiempos significativos pero manejables.
Una persona que sienta curiosidad por reducir el desperdicio de alimentos, podría después interesarse por el compostaje. Otra que aprende sobre la gestión de residuos podría motivarse por el reciclaje y posteriormente a participar en alguna reunión de su ciudad para apoyar políticas locales contra el cambio climático. La acción genera impulso y nutre el movimiento.
Los grandes avances ambientales no ocurrieron sólo porque todos decidieron hacer lo correcto de la noche a la mañana. Se lograron mediante cambios culturales progresivos, apoyo constante y acción colectiva.
El objetivo no es crear individuos perfectos, es formar un público comprometido que impulse a la transformación de los sistemas.
El ambientalismo es distinto para cada persona
Una de las afirmaciones más importantes en el ambientalismo es que no existe una sola forma correcta de hacer las cosas. Las decisiones de las personas están condicionadas por sus ingresos, ubicación, vivienda, acceso al transporte y recursos disponibles.
Lo que es factible para alguien que vive en una ciudad accesible a pie y que tiene ingresos suficientes, puede resultar poco realista para alguien que vive en una zona rural o al día. Juzgar las decisiones individuales (qué come, se viste o cómo se traslada) debilita la solidaridad. Convierte una lucha colectiva en una competencia y aleja a las personas que son la fuerza del movimiento.
Un movimiento ambiental debe entender el contexto de las personas, crear caminos y dejar de fiscalizar la perfección de las acciones.
La crisis del cambio climático no la resolverá un puñado de individuos perfectamente sustentables. Se abordará gracias a millones de personas emprendiendo acciones imperfectas, pero significativas en conjunto. La sustentabilidad debe permitir el aprendizaje, la experimentación y el crecimiento, si aspiramos a que sea inclusiva y efectiva. La culpa paraliza, el progreso nos impulsa. Necesitamos una participación generalizada con impulso positivo y compromiso grupal.
__________
En este Día de la Tierra, abrazamos las pequeñas acciones, compartamos con nuestra comunidad y mantengamos viva la esperanza.
Desde Urólogos en Vallarta contribuimos informando sobre los cambios individuales que podemos adoptar, y cómo nuestras decisiones benefician tanto a nuestro cuerpo como al planeta. El ambientalismo beneficia nuestro hogar, la tierra y si ella está sana, nosotros también.
Además, desde Compas y Baikas promovemos una identidad comunitaria que impulsa el uso de la bicicleta como forma de ejercicio y transporte.
